• jue. Dic 7th, 2023

Calanche Ingenios

⚡Descubre tu verdadero potencial a través del ingenio. Haz uso de tu creatividad para construir tu mejor versión - ¡te esperan grandes cosas!⚡

Sevilla – Valencia CF | Sigue el Sevilla FC-Valencia CF

poringluiscalanche

Ago 12, 2023




Juan Carlos Villena

Viernes, 11 de agosto 2023

Cualquier entendido en fútbol, o al menos que le guste, que viera el estreno del Valencia en la Liga, con victoria en Sevilla, sacaría como una de las conclusiones que ese equipo que firmó un gran partido –muy serio– merece tener una plantilla larga para permitir que esos destellos puedan tener continuidad en una temporada de 38 partidos. El gran problema para Baraja es que depende de lo que procese en su cabeza Peter Lim. El peligro es que el máximo accionista lo maride de forma contraria, algo así como que no hacen falta fichajes si comenzamos ganando en el campo de un equipo de Champions. Baraja, y sus jugadores, se merecen fichajes. Para poder calibrar hasta dónde pueden llegar, más arropados, los jóvenes que siguen apuntando al cielo como única barrera. Tras acabar la pasada temporada a pleno rendimiento, el partido de Diego López y la irrupción de Javi Guerra a la hora de partido para marcar el gol que le dio los tres puntos al Valencia, fue un auténtico escándalo. Otro peligro para el razonamiento de Meriton. En un club con colmillo, esas perlas crecen deportivamente junto al equipo para buscar esos objetivos que parecen ya de una época en blanco y negro para la entidad de Mestalla. Aquello de jugar la Champions y esas cosas. El dolor para el valencianista es pensar que son jugadores que más pronto que tarde (como pasó con Carlos Soler o Ferran Torres) tendrán el cartel de ‘se vende’ en la camiseta. El Valencia de los chavales se ganó el respeto en Sevilla. Un orgullo de equipo que demostró que puede crecer este año en la Liga si Lim autoriza los refuerzos.

Los de Baraja estiraron una curiosa racha que dicta que no pierde un primer partido liguero fuera de casa desde hace 23 años y consiguió cerrar una de esas que explican el cambio de ciclo –para mal– que ha tenido en la Liga en los últimos años. Hasta ayer, acumulaba nueve partidos sin ganar al Sevilla. La victoria, que disfrutaron los varios centenares de valencianistas presentes en las gradas, fue la tercera desde 2005 en el Pizjuán. Las otras dos, curiosamente, fueron con Marcelino.

El plan de partido le salió perfecto a Baraja. No fue la primera vez que Diakhaby jugó de mediocentro desde que viste la camiseta valencianista –lo utilizó por ejemplo Marcelino en la semifinal de la Europa League contra el Arsenal en 2019– pero en esta ocasión la apuesta fue ganadora. El central no desentonó junto a Pepelu, ya lo hizo en pretemporada, y puso la guinda marcando el primer gol del partido. Son sólo tres puntos pero viniendo del sufrimiento extremo, y de una mala campaña en los partidos fuera de casa, la victoria tiene un valor de mucho más valor.

El único peligro real en la primera parte para los valencianistas fueron las dos amarillas que vieron sus futbolistas –Diakhaby y Cenk– en las dos primeras faltas del equipo. Habían pasado sólo quince minutos de juego. No lo supo aprovechar el Sevilla, cuyas aproximaciones a Mamardashvili se debieron a algún despiste precisamente de los amonestados, y el Valencia se fue asentando hasta dar la sensación de ser un equipo ordenado para las pocas armas que tiene. La gran oportunidad de gol antes del descanso fue el mejor ejemplo. Una internada de Fran Pérez por la derecha, en el minuto 34, terminó en un buen centro que Diego López convirtió en un taconazo, rozando levemente el balón con la bota derecha estando de espaldas, que pasó besando por el exterior el palo izquierdo de Bono. El asturiano ya lo había intentado poco antes con un disparo que le salió un poco alto. Promete ser, tras su gran final de temporada, una de las sensaciones en la que acaba de empezar.

Pepelu crece tras el descanso

Tras el descanso, el Sevilla apretó buscando el primer gol pero el Valencia se hizo fuerte sabedor de que su buena primera parte le iba a permitir tener opciones. Para ello fue clave que Pepelu se regalara una gran segunda parte para celebrar su cumpleaños. El de Dènia creció sobre el césped y su equipo lo agradeció. Tuvo en sus botas la primera gran ocasión, aunque fue su compañero en el centro del campo el que se convirtió en el gran protagonista de la victoria.

Una buena internada de Fran Pérez, otro de los destacados por su trabajo, prolongó el balón a Almeida, que habilitó una asistencia que embocó al primer toque Diakhaby para adelantar al Valencia a los 59 minutos. Un justo premio a lo que estaba viendo sobre el césped y que fue la antesala de la gran prueba para la corta plantilla, esa es la realidad, que tiene Baraja.

Al Sevilla le sentaron bien sus cambios. La entrada de Oliver Torres y Sow le dieron más mordiente y llegó el empate. Tras un buen servicio de Suso, Paulista perdió la marca de En-Nesyri, despistó a Mamardashvili con ese movimiento, y el georgiano se quedó a media salida presenciando el remate del delantero. Cuando todo parecía que esa falta de jugadores de refresco podía penalizar al Valencia, Hugo Duro forzó la expulsión de Badé en el minuto 80 y ocho después, tras un buen robo de Gozálbez, asistió a Javi Guerra para que el de Gilet marcara otro golazo al límite. Como aquella noche ante el Valladolid. Un tanto que celebró con rabia junto a sus compañeros. Si el vestuario pudiera, gritaría un ¡Lim, ficha ya!.



Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *