No eran pocas las personas que formaban cola en la Avenida Linares Rivas de A Coruña donde se sitúa el Muelle de Batería, lugar elegido para ser una parada en la gira de Scorpions ‘Rock Believer World Tour 2023’. Una enorme fila de asistentes ataviados de ropa negra y camisetas de metal recorría varios metros para acceder al recinto, situado en pleno centro de la ciudad y en plena zona portuaria.

A las 20:15h se abrieron las puertas a un recinto bastante cómodo para acoger a los miles de asistentes a este concierto, todo un evento en la ciudad que formaba parte del programa Coruña Sounds que prevé acoger también a otros artistas como Rubén Blades, Marea o Zaz. Pero en esta ocasión era el turno de aquellos que gozan del rock ochentero, viendo además una mayoría de asistentes de mediana edad pero también muchas familias y gente joven. Al fin y al cabo, Scorpions han llegado al corazón de unas cuantas generaciones -y todavía siguen haciéndolo tras varias décadas de trayectoria-.

Thundermother se presenta en Galicia

Se respiraba un buen ambiente en el recinto, todavía era de día y la temperatura era ideal. Momento perfecto para disfrutar al máximo de las suecas Thundermother, que acompañaron a Scorpions y esta era su última noche con ellos. Sin duda, una gran elección no sólo por afinidad musical sino también por la gran energía que pusieron sobre las tablas desde el primer momento.

Thundermother (Foto: Alex Barroso)

Estrenando formación, a la habitual guitarrista Filippa Nässil le acompañaban Linnéa Vikström con un potente vozarrón, Majsan Lindberg al bajo y Joan Massing a cargo de la batería. Llevan apenas unos meses con esta alineación, pero tenían una conexión perfecta entre ellas. Es cierto que la mayoría del público iba principalmente a ver a Scorpions, pero entregaron también todo su cariño a estas rockeras de pura cepa. Lo suyo es el rock ‘n’ roll puro, no hay más.

Thundermother (Foto: Alex Barroso)

Canciones como “Loud And Free”, “Hellevator”, “Into The Mud” o “Shoot To Kill” no faltaron en una setlist de 45 minutos en los que no hubo respiro. Eso sí, al final dedicaron unas bonitas palabras de agradecimiento tanto a Scorpions como a todo el público allí presente junto al que pasaron un gran rato. Y seguro que el sentimiento era mutuo.

Scorpions conquista A Coruña

A las once de la noche exactas, era el turno del plato fuerte de la noche. Klaus Meine y los suyos salieron con “Gas In The Tank” y “Make It Real” como entrante a lo que sería un show de hora y media lleno de temas míticos y otros más recientes. El momento “The Zoo” fue como Navidad para las primeras filas, pues Klaus se hartó de repartir baquetas para todos aquellos que vieron el concierto desde delante.

Scorpions (Foto: Alex Barroso)

Tras “Coast To Coast”, Scorpions se marcaron en el Muelle de Batería dos temas seguidos de su último álbum ‘Rock Believer’: “Seventh Sun” y “Peacemaker”, aunque también incluirían después la homónima “Rock Believer”. Es un álbum que no desentona en directo intercalado con el resto de éxitos de la banda, donde sí se notaba al público cantando cada palabra.

Scorpions (Foto: Alex Barroso)

Aunque para hablar de público cantando, es mandatorio mencionar los emotivos momentos que allí se vivieron cuando sonaron las clásicas “Send Me An Angel” y “Wind Of Change”, donde mencionaron la guerra de Ucrania así como en las pantallas salían unos símbolos de la paz con la bandera del país. Al ser estos de los temas más conocidos de su carrera, Scorpions dejaron que el público se dejase la garganta en los estribillos mientras utilizaban la linterna del móvil como se solía hacer con los mecheros antaño durante los temas lentos.

Scorpions (Foto: Alex Barroso)

Se dejaron los bombazos para la recta final: “Blackout” que dio nombre a su disco de 1982, “Big City Nights” y la emotiva “Still Loving You”, ambas pertenecientes al disco ‘Love At First Sting’ de 1984 así como “Bad Boys Running Wild”, que también sonó a mitad de concierto. Terminaron con “Rock You Like A Hurricane”. Una vez más unieron al público a su son tanto en los temas cañeros como en una “Still Loving You” desgarradora.

Scorpions (Foto: Alex Barroso)

Un concierto bastante completo, con un gran solo de batería incluido por parte de Mikkey Dee que demuestra una vez más quién manda a las baquetas. Rudolf Schenker y sus variopintas guitarras unieron fuerzas con las de Matthias Jabs y el bajo de Paweł Mąciwoda para ofrecer un sonido impecable.

Scorpions (Foto: Alex Barroso)

Todo esto sumado a la voz de Klaus Meine, por el que evidentemente pasan los años pero aún así logra dar un show completo sin perder la voz. Esta es la fórmula con la que Scorpions siguen todavía dando guerra, y anoche en A Coruña dejó con muy buena sensación a los miles de asistentes que luego siguieron por los Jardines Méndez Núñez su camino a celebrarlo en los bares.

Texto: Iria López | Fotos: Alex Barroso





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