Estaba en lo más alto de su carrera. Después de luchar por encontrar su sitio como actor en Estados Unidos y regresar a Hong Kong en busca de ese reconocimiento que la industria se negaba a darle en su país natal, Bruce Lee por fin había conseguido que Hollywood le diese la oportunidad que tanto había estado esperando. Warner Brothers coproducía Operación Dragón, su salto definitivo al cine estadounidense. La película se iba a estrenar en las salas norteamericanas en agosto de 1973, pero un mes antes ocurrió la tragedia. Bruce Lee murió el 20 de julio. Solo tenía 32 años.

Su muerte conmocionó al mundo, que no se podía creer que aquel joven pudiese haberse muerto por tomarse una simple pastilla contra el dolor de cabeza. Son muchas las teorías que han circulado desde entonces, la última que sufrió hiponatremia, es decir, que el edema cerebral que acabó con su vida podría haber sido provocado por beber líquidos en exceso. Los seres queridos de Bruce Lee recuerdan en el documental Be Water las últimas horas del actor y el problema de salud que sufrió meses antes de su fallecimiento.

Un susto en mayo

Bruce Lee sufrió un colapso en mayo de 1973, dos meses antes de la tragedia. Según cuenta Robert Lee, su hermano, el actor se hizo un chequeo médico, pero no encontraron nada alarmante. “Uno de los doctores le dijo que tenía el cuerpo de un joven de 18 años“, explica en Be Water, disponible en RTVE Play.

El 20 de julio de 1973, Bruce Lee acudió a los estudios de la productora Golden Harvest para reunirse con Raymond Chow, su cofundador, el productor Fred Weintraub y el actor George Lazenby. No quedaba nada para el estreno de Operación Dragón y Bruce tenía pensado volar a Los Ángeles para participar en The Tonight Show. En aquella reunión se quejó de que le dolía la cabeza, pero nada más. “Él era el de siempre. Vivaz, lleno de ideas, risueño… Nada extraño, excepto que tenía una migraña”, dice Weintraub en el documental.


Betty Ting Pei y George Lazenby en ‘The Shrine of Ultimate Bliss’ South China Morning Post via Get South China Morning Post/Getty Images

Durante el almuerzo apareció la actriz Betty Ting Pei, con quien ya habían estado en contacto para participar en Juego con la muerte, la película en la que estaban trabajando en ese momento. Fue ella quien le dio Equagesic, un analgésico, con la intención de que se le pasara aquel molesto dolor de cabeza. Bruce Lee decidió echarse una siesta. Nunca despertó.

¿Cómo se enteró la mujer de Bruce Lee?

Me llamó Raymond Chow y me dijo que fuera al hospital”, recuerda Linda Lee Cadwell, la viuda del actor. Cuando le preguntó qué pasaba, el productor le contesto que “algo como la vez anterior”. Ella fue corriendo al hospital, pero Bruce Lee ya había muerto para cuando llegaron. “Fue increíble. Por supuesto, yo estaba destrozada. Pero yo estaba allí. Lo vi”, explica.


Funeral de Bruce Lee en Kowloon South China Morning Post via Get South China Morning Post/Getty Images

La madre de Bruce Lee, sin embargo, se enteró por una amiga. La llamó por teléfono y le dijo que su hijo había muerto. Robert Lee y su madre lo confirmaron en el noticiero de las cuatro. “Los patólogos forenses llegaron a la conclusión de que fue el Equagesic el que le causó el edema cerebral del que nunca despertó”, asegura Andre Morgan, productor de Juego con la muerte.



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